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Mostrando entradas con la etiqueta PROGRAMAS COCINA. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 9 de noviembre de 2011

LA ANTI-COCINA


Hola a todos de nuevo

Hoy después de comer, puse la televisión y me salió el canal Cocina, ante mi estupefacción vi salir en la pequeña pantalla  lo que algunos llaman un chef mediático, yo lo llamaría histriónico, se trata del idolatrado cocinero Jamie Oliver, muchacho de buen aspecto, algunos dirían que simpático, otros divertido, a mí sinceramente no me despierta ninguno de ambos sentimientos, en todo caso me despierta la sensación de que un tipo así, no debería manipular la comida que nos metemos en la boca ya que cada vez que le veo cocinar, me recuerda a un niño revolviendo el cajón de los juguetes, ningún tipo de asepsia, todo caos, las bacterias tienen en este señor el mejor aliado que uno pueda buscar, la E-coli, la salmonella y otros bichos raros deben hacer una fiesta cuando este señor entra en la cocina, ¿Cocina? ¿He dicho cocina?, creo que jamás le he visto cocinar en una cocina real, quizás a ojos de personas que ven en este chef a un referente, les parezcan bien sus métodos, a mi me parecen espeluznantes, cocinar en una barca, en un estercolero, etc.

Por si fuera poco, me entero que este buen señor se dedica a asesorar al departamento británico que decide que tipos de comida se sirven en los colegios británicos, por lo visto con éxito, claro tener éxito culinario en el Reino Unido es como ser tuerto en el país de los ciegos. No contento con ello, el amigo intento el invento en EE.UU y con la inquisición hemos topado, como vas a motivar a comer un sucedáneo de cocina mediterránea, cargada de especias y chile a un escolar que en canal debe pesar más de 125 kilos, lo boicoteo hasta el conserje del colegio donde pretendía instaurar esa burla de dieta sana.
Con todo esto, lo que quiero decir es: Al canal cocina desearía decirle que su presupuesto lo dedique a fichar chefs nacionales o extranjeros que realmente sepan lo que hacen, no estrellitas de la pantalla que solo marranean platos y se dedican a tocar la batería ya que la “cocina” que perpetran se parece a la nuestra como un huevo a una castaña, en este caso pilonga. Pero en todo caso, dado que soy persona democrática y tolerante que cada cual vea lo que le venga en gana ya que también si fichasen a un excelente cocinero que fuese un muermo, jodida la hemos cómo diría mi abuelo. En fin en el equilibrio está la excelencia

lunes, 26 de septiembre de 2011

LOS TELE-COCINEROS



Hola de nuevo a todos:

No sé si les pasa a ustedes lo mismo que a mí, cuando oprimo el botón de la tele, intento siempre que pueda, buscar programas que me aporten algo, humor, tristeza, alegría, pedagogía, imágenes, etc. Dicho esto vuelvo a la pedagogía, cuando veo un programa de cocina, intento aprender algo más que cantar, contar chistes o ver como se enjabona al invitado en dicho programa culinario, lo que de verdad deseo es aprender eso, cocina, con esto quiero decir que el resto de de los accesorios que ofrecen, me sobran.

Me sobra el masaje a los invitados, todos suelen ser de la misma cuerda que el chef en cuestión (cuerda política o mediática), me sobran chistecitos y me sobran toda la panoplia publicitaria con la que nos bombardean, entiendo que una televisión es una empresa privada y su deber es ganar euros, correcto, pero deberían ponerla al principio y al final del programa, aunque lo que si me molesta de verdad es la publicidad que nos cuelan de matute en las públicas, pero esto sería otro tema

Yo siempre digo y afirmo que imitar es muy malo y si se imita que sea para mejorar y aquí si ya me empiezo a mojar y como pueden adivinar, me refiero al chef Carlos Arguiñano, él si es un maestro de la imagen, así como un chef de oficio, me refiero a oficio de verdad, su sola presencia llena la cámara y a la vez, nos ofrece una recetas a nivel casero muy aceptables, a lo mejor en otros aspectos, muchas cosas serian mejorables, pero a lo que vamos, los españoles somos afortunados en tener en la caja tonta a una persona así, realmente él y solo él fue el que llevo la cocina popular a las casas, con el permiso de Elena Santonja con su fantástico programa “con las manos en la masa”, creó su look televisivo, con gran maestría y desenvoltura y a eso me refiero, creo un patrón de filo muy agudo, ¿eso qué significa? Significa que al igual que le paso a Ferran Adriá y a Dan Brown con su Código Da vinci, le han salido una pléyade de imitadores, de dudoso buen gusto, incluso de su misma escudería, en la cual hay cocineros muy buenos, pero en concreto hay uno que pienso que debe ser hiperactivo, ya que cuando veo a ese señor oficiar en la cocina, casi debo tomarme un Valium, no acabo de entender esa hiperactividad, espero que solo sea fisiológica, esperando su pronta recuperación, por su bien y el del resto de televidentes. En definitiva, al maestro Arguiñaño, solo podemos darle las gracias por los buenos momentos de humor que nos ha regalado a todo el mundo (además no puedo decir nada malo o mi padre me ahostia).

Volviendo a la caja tonta, no me puedo dejar en la bandeja los llamados “realitys” anglosajones, por dios, si los restaurantes de UK y EE.UU son tan naif, no me extraña que un vendedor de perritos se gane la vida, con semejante platos y semejantes ingredientes, no me extraña que la media de peso este en los 120 kilitos, en concreto hay un programa de cocina de un chef imberbe y despeinado, que cuando lo veo cocinar, creo que debería oficiar en una cochinera, a veces sale con su rubio pelo como si le hubiesen despertado del sofá después de una resaca enorme, tela. Luego hay otro, por cierto, con un firmamento de estrellas, que pienso que ese señor, debería haber sido instructor en los marines, creo que lo haría muchísimo mejor que ellos, por cierto, se ve que en UK no se venden peines, si no no lo entiendo.

Desde luego, con ese nivel, creo que los criterios de añadir estrellas de la prestigiosa Guía Michelin en los países sajones, es un tanto discutible y suave, teniendo en cuenta que magníficos  cocineros españoles, aun no tienen una, ni siquiera fugaz, no es chauvinismo ibérico de cantimpalo, es hacer justicia a los profesionales de verdad.

Sin más y a modo de despedida, por favor señores de la tele, no nos castiguen con más imitadores de perra gorda, y ofrézcanos mas programas donde se enseñe cocina de verdad, aunque el tío tenga cara de vinagre. Un beso a todos.